Cooperativismo y Cohousing: Hacia un Pacto Social de Vivienda Transformador. Propuesta de Documento de Trabajo para su adecuación al Encuentro «Más allá del Crecimiento» (Febrero 2026)
- El Cambio de Paradigma: Del Objeto de Especulación al Derecho de
Uso
Frente a la crisis habitacional y climática, las comunidades colaborativas (cohousing) no son
solo una alternativa habitacional, sino una herramienta de resiliencia colectiva.
Proponemos modelos donde la propiedad se subordina al uso y la convivencia, alineados con
el Balance de Triple Impacto. - Impactos del Modelo: El Triple Balance
● Impacto Social (Cuidado y Convivencia):
○ Erradicación de la soledad no deseada: Diseño de espacios que fomentan el
encuentro orgánico.
○ Autogestión de los cuidados: Desde la crianza compartida hasta el
acompañamiento en la finitud (cuidados terminales), recuperando la solidaridad
vecinal bajo estructuras de sociocracia.
○ Cohesión emocional: Procesos de aprendizaje grupal que reducen el conflicto y
fortalecen el tejido social.
● Impacto Medioambiental (Sostenibilidad Real):
○ Reducción de la huella ecológica: Al compartir servicios (lavandería, cocina
industrial, herramientas, vehículos), se reduce drásticamente el consumo de recursos
per cápita.
○ Eficiencia energética: Proyectos habitualmente diseñados bajo estándares Passive
House o bioconstrucción, optimizando el uso de energía y agua.
● Impacto Económico (Eficiencia y Ahorro):
○ Economía de escala: Ahorro significativo en suministros, mantenimiento y servicios
compartidos.
○ Desmercantilización: Modelos que extraen la vivienda del mercado especulativo,
garantizando precios justos a largo plazo.3. Tipologías para el Pacto Social de Vivienda
Para que el Pacto sea inclusivo, debemos defender tres vías de implementación:
1. Cooperativas en Cesión en Uso: La propiedad es colectiva (la cooperativa) y el socio
tiene derecho de uso indefinido. Es el modelo más potente para evitar la especulación y
garantizar vivienda asequible perpetua.
2. Cooperativas de Inquilinos (Alquiler Autogestionado): Grupos que alquilan un
edificio completo bajo gestión común y supervisión profesional. Ideal para entornos
urbanos densos, combinando la flexibilidad del alquiler con la seguridad y democracia
del cohousing.
3. Cooperativas Privadas con Servicios Compartidos: Propiedad privada de la unidad
habitacional pero con proindiviso de zonas comunes y servicios. Un paso intermedio que
facilita la transición hacia modelos colaborativos en sectores de propiedad tradicional. - Herramientas de Gestión: El «Cómo» lo hacemos
El éxito de estas comunidades no reside en el ladrillo, sino en la Humanización del entorno:
● Sociocracia: Para una toma de decisiones ágil, donde nadie es ignorado y la eficacia no
sacrifica la participación.
● Balance del Bien Común: Evaluación periódica del impacto real del proyecto en la
comunidad local y el entorno.
● Mutuo apoyo, co-cuidado y servicios comunes. Asegurando la privacidad, autonomía,
la autogestión de la vivienda y la participación en los servicios compartidos. - Conclusión para el Debate
El Pacto Social de Vivienda puede ser una fuente de energía para incentivar estas
fórmulas, facilitando la concienciación para la cesión de suelo público, fiscalidad
favorable para entidades de economía social y marcos normativos que reconozcan la
vivienda colaborativa como un bien de interés general.
No estamos construyendo edificios; estamos ensayando para mejorar, de abajo a
arriba, el mundo en el que queremos vivir.
Prudencio López
Vida Sostenible Cohousing, Cooperativa de Trabajo
Enlace de interés: https://olivarplaza.es/
